viernes, 17 de enero de 2014

Nuevo listado de inmuebles con Pinturas Murales

El presente listado se corresponde con aquellos inmuebles en los que se ha confirmado la existencia de pinturas murales y repertorio ornamental de fachada, o bien son susceptibles de contenerlas a partir del análisis de la tipología de edificación o algún otro vestigio, teniendo en cuenta que gran parte de los restos policromos están ocultos bajo numerosas capas de revocos de cal posteriores a la ejecución original. Ante la paulatina desaparición de los edificios pertenecientes a la época barroca, se relacionan con la intención de estudiar, proteger y recuperar las fachadas que aún se mantienen, de modo que aporten a la ciudad mayor conocimiento de su Historia y su Patrimonio. 

La tramitación de las obras sobre ellos queda regulado entre las Protecciones de Bienes Emergentes de carácter arqueológico.

SECTOR CENTRO HISTÓRICO

1. Álamos, cl, 37
2. Altozano, cl, 30
3. Andrés Pérez, cl, 7
4. Andrés Pérez, cl, 13
5. Andrés Pérez, cl, 14
6. Andrés Pérez, cl, 16
7. Andrés Pérez, cl, 18
8. Andrés Pérez, cl, 20
9. Arco de la Cabeza, cl, 2 –Virgen de las Penas, Plz., 5
10. Atarazanas, cl, 11
11. Ballesteros, Pje. 3
12. Beatas, cl, 12
13. Beatas, cl, 24
14. Beatas, cl, 28 - Pito cl, 7
15. Beatas, cl, 35 - Tomás de Cózar, cl, 2
16. Cabello, cl, 8
17. Cabello cl, 11
18. Cabello cl, 15
19. Cabello cl, 21
20. Carretería, cl, 23 – Postigo de Arance 1
21. Carretería, cl, 32-34
22. Carretería, cl, 38
23. Carretería, cl, 40
24. Carretería, cl, 42 - Puerta de Antequera cl, 2
25. Carretería, cl, 53
26. Carretería, cl, 60
27. Carretería, cl, 65
28. Carretería, cl, 78
29. Carretería, cl, 80
30. Carretería, cl, 85
31. Carretería, cl, 87
32. Carretería, cl, 90
33. Cinco Bolas, cl, 1
34. Cister, cl, 1
35. Cobertizo del Conde, cl, 22
36. Cobertizo del Conde cl, 30 - Gómez de Salazar, cl, 1
37. Cobertizo del Conde cl, 32
38. Cobertizo del Conde cl, 34
39. Compañía, cl, 15
40. Compañía, cl, 20
41. Compañía, cl, 24
42. Compañía, cl, 25
43. Compañía, cl, 26
44. Comisario, cl, 6
45. Constitución, Plz., 13-14
46. Constitución, Plz., 7
47. Cortina del Muelle, 23 - Don Juan de Málaga
48. Cruz del Molinillo, cl, 25
49. Dos Aceras, cl, 3
50. Dos Aceras, cl, 9
51. Dos Aceras cl, 37 y Alta, cl, 2,4
52. Duende, cl, 8
53. Fresca, cl, 8
54. Gaona, cl, 1
55. Gaona, cl, 3
56. Gaona, cl, 5
57. Gaona, cl, 7-9
58. Gaona, cl, 12
59. Grama, cl, 10
60. Grama, cl, 14
61. Granada, cl, 48 (interior)
62. Granada cl, 50
63. Granada cl, 54
64. Granada cl, 61
65. Granada cl, 67-69
66. Granada cl, 78 – 80
67. Guerrero, cl, 3
68. Hinestrosa, cl, 8
69. Hinestrosa, cl, 10
70. Hinestrosa, cl, 12
71. Hinestrosa, cl, 14
72. Hinestrosa, cl, 17
73. Hinestrosa, cl, 18
74. Hinestrosa, cl, 20
75. Hinestrosa, cl, 21
76. Hinestrosa, cl, 22
77. Hinestrosa, cl, 24
78. Horno, cl, 2 esquina Compañía, cl, 27
79. Horno, cl, 10
80. Jinetes, cl, 23
81. Jinetes, cl, 25
82. Mariblanca, cl, 4
83. Mariblanca, cl, 19
84. Mariblanca, cl, 21
85. Marqués, cl, 9
86. Martínez, cl, 8-10
87. Mártires, cl, 4-6
88. Mártires, cl, 5
89. Mártires, cl, 7
90. Mártires, cl, 10 – San Telmo, cl, 20
91. Mártires, cl, 12
92. Mártires, cl, 13
93. Mártires, Plz de los, 1-2
94. Mártires, Plz de los, 4
95. Medina Conde, 3
96. Merced, Plz, 2 – Medina Conde 5
97. Molinillo del Aceite, cl, 3
98. Molinillo del Aceite, cl,10
99. Molinillo del Aceite, cl,12
100. Molinillo del Aceite, cl,13
101. Molinillo del Aceite, cl,15
102. Montaño, cl, 5
103. Montaño, cl,14
104. Mosquera, cl,5, 5-A
105. Muro de las Catalinas, cl,10
106. Muro de Puerta Nueva, cl, 3
107. Muro de Puerta Nueva, cl,7
108. Muro de San Julián, cl, 15
109. Nosquera, cl, 16
110. Nueva, cl, 11
111. Nuño Gómez, cl, 9
112. Nuño Gómez, cl, 12
113. Nuño Gómez, cl, 18
114. Nuño Gómez, cl, 30
115. Nuño Gómez, cl, 32
116. Nuño Gómez, cl, 33
117. Nuño Gómez, cl, 34 – Viento 17
118. Obispo,Plz,6-Fresca,cl,1-5,Molina Lario ,cl,8-10, Sª María 18
119. Ollerías, cl, 5
120. Ollerías, cl, 7
121. Ollerías, cl, 24 – Cabello, cl, 1
122. Ollerías, cl, 26
123. Ollerías, cl, 28
124. Ollerías, cl, 31
125. Ollerías, cl, 32 – Meléndez, Pje, 1
126. Parras, cl, 17
127. Parras, cl, 34
128. Peña, cl, 10
129. Peña, cl, 23
130. Pedro de Toledo, cl, 5 – Postigo San Agustín 1
131. Pedro de Toledo, cl, 6-8 – Marquesa de Moya, cl, 11
132. Postigos, cl, 14
133. Pito, cl, 3
134. Pito, cl, 5
135. Postigo de Arance, cl, 9
136. Postigo de Arance, cl, 10
137. Postigo de Arance, cl, 12 – Nuño Gómez, cl, 1
138. Postigo de San Agustín s/n,
139. Pozos Dulces, cl, 13
140. Pozos Dulces, cl, 21
141. Pozos Dulces, cl, 23
142. Pozos Dulces, cl, 26
143. Pozos Dulces, cl, 25
144. Pozos Dulces, cl, 29
145. Pozos Dulces, cl, 32
146. Principal, Alm. 11
147. Principal, Alm. 5 – Talavera 2
148. Principal, Alm. 15
149. Principal, Alm. 18
150. Salinas, cl, 6
151. Salinas, cl, 8-10
152. San José, cl, 7 – San Agustín, cl, 15
153. San Juan, cl, 7-9
154. San Juan de Dios, Plz. 2 – Coronado, cl, 1
155. Plaza San Juan de Dios, 3 – Mártires, cl, 15-17
156. San Pedro de Alcántara, Plz. 4 - Muro San Julián, cl, 25
157. San Rafael, cl 16 – Goletera, cl, 3
158. San Telmo, cl, 5-7-9
159. San Telmo, cl, 12
160. Santa María, cl, 22
161. Santiago, cl, 4
162. Santísimo Cristo de la Sangre, Plz, 1 – Gaona, cl, 11
163. Santísimo Cristo de la Sangre, Plz, 2
164. Santos, cl, 2 – Compañía, cl, 23
165. Santuario, Plz del, 1
166. Sargento, cl, 4
167. Sargento, cl, 6
168. Sargento, cl, 8
169. Sargento, cl, 9
170. Sargento, cl, 11
171. Sargento, cl, 13
172. Tomás de Cózar, cl, 3
173. Tomás de Cózar, cl, 13
174. Tomás de Cózar, cl, 17
175. Tomás de Cózar, cl, 27
176. Tomás de Cózar, cl, 29
177. Tomás de Cózar, cl, 31
178. Torregorda, cl, 3 esquina Panaderos, cl, 12
179. Trinidad Grund, cl, 3
180. Victoria, cl, 20
181. Viento, cl, 1 – Gigantes, cl,13
182. Viento, cl, 7

SECTOR TRINIDAD-PERCHEL

183. Calvo, cl, 5
184. Carril, cl, 34
185. Cerrojo, cl, 38
186. Peregrino, cl, 29-31
187. Plaza de Toros Vieja, cl, 23,
188. Trinidad, cl, 17


Este listado ya es antiguo, debido a los continuos derribos que sufre Málaga.

martes, 14 de enero de 2014

El Precio del Hotel Moneo: Nuestro patrimonio.

De todos ya es sabido que el Ayuntamiento de Málaga no está por el patrimonio. Esto es ya una idea cada vez más extendida entre los malagueños y que es gracias a las redes sociales por lo que las conocemos.

Pomares y Francisco de la Torre nos venden humo continuamente para que estemos tranquilos y callados y no digamos nada, pero es obvio que cada vez que uno lee más sobre su ciudad se da cuenta de que pasarán, sobre todo el Alcalde actual, como uno de los peores Alcaldes que ha tenido Málaga en cuanto al patrimonio malacitano se refiere.

Málaga era una de las ciudades, sino la que más, con uno de los Centros Históricos más importantes del siglo XVII, XVII y XIX de España, teniendo su importancia en la combinación de estos tres siglos. Hoy día ya se cuenta el siglo XVII con los dedos de la mano. Esa combinación fue en decadencia cada vez mayor por la dejadez de anteriores Alcaldes como Aparicio (gracias a él tenemos el Guadalmedina así y también le debemos que nos privara, de madrugada, del Castillo de los Genoveses), Celia Villalobos y, como no, Francisco de la Torre, el cual trabajaba en Urbanismo con Celia Villalobos durante sus cuatro años de mandato.

Entre los mayores estropicios están: La Trinidad, Perchel, Barrio de San Felipe Neri, Lagunillas y la Coracha. Espacios que deberían de considerarse como Centro Histórico ya que eran recintos con suficiente antigüedad para ello y por ejemplo el Perchel y el Barrio de San Felipe Neri eran recintos amurallados. Es más, las edificaciones eran del siglo XVII y XVIII, mientras que en la almendra de Málaga es sobre todo del siglo XIX. He aquí la combinación de la que hablábamos.

Pero, sin la lección aprendida, y a pesar de que Francisco de la Torre presenta tesis doctorales en las que se pueden ver críticas a su gestión y cuyas tesinas ni lee, este continúa con los derribos y la destrucción de patrimonio.

Así pues, en Pasillo de Atocha está un ejemplo más del reflejo de su cariño a esta ciudad.

Como comentábamos en la entrada “Poderoso caballero es don dinero”, querríamos complementarlo con más fotos sacadas de algunos artículos publicados, ya sea por Internet o por libros. Así pues, aquí os la ponemos:




Nuevas identidades del patrimonio cultural. "La pintura mural y el color de la Málaga Barroca. Políticas renovadoras de la imagen urbana". Autores: Rosario Camacho Martínez y Eduardo Asenjo Rubio. (Dialnet)



Fotos que se encuentran en el libro "Urbs Picta. El legado cultural de las arquitecturas pintadas en Málaga" Por Eduardo Asenjo Rubio. También las encontramos en el artículo "Málaga pintada. La arquitectura barroca como soporte de una nueva imagen". Autora Rosario Camacho Martínez. La primera foto procede del archivo del Diario Sur, realizada por Fernando González. Y la segunda es de Frenando Bustamante.

Las fotos son de Pasillo de Atocha Nº 3. El edificio contenía más pinturas. Las únicas que pudimos rescatar están en el artículo anteriormente mencionado.

jueves, 2 de enero de 2014

Vídeo informativo sobre las Pinturas Murales

Francisco Rodríguez Marín es Doctor por la Universidad de Málaga por el departamento de Historia del Arte. Nos cuenta, en el programa de “Descubriendo Málaga” de 101tv, información interesante sobre las pinturas murales.

Aquí os ponemos el enlace para que lo veáis:



martes, 31 de diciembre de 2013

Tipología de las pinturas murales.


Las pinturas murales han sido siempre usadas por las diferentes culturas como modo de comunicar, de mostrar o narrar cosas a aquellos que las ven y las contemplaban. Nos es más fácil comprenderlo si lo asociamos a la forma que la Iglesia tenía de comunicarse a través de esculturas o cuadros a una población que no sabía leer, ni escribir.


En el caso de Málaga, al no existir una cantera de piedra, participa en este alarde de colores que era más barato, aunque lo poco que nos queda sea sobre todo del silo XVIII tras los desastres de la especulación que han provocado la destrucción del centro histórico, en especial el Perchel y la Trinidad. Duele mucho pensar como serían hoy en día estos barrios si se hubieran recuperado y darse paseos por la zona contemplando la narrativa y la historia de estas pinturas y edificios.

Las paredes de los edificios se cubrían con pinturas murales, que estas podían ser: de materiales fingidos o resaltados, ornamentación geométrica, floral y arquitectónica, que podría “cumplir unos fines estéticos” siendo “asimismo un recurso de pobreza o de consolidación”, y la figurativa, que tiene “una función ideológica, ya sea religiosa, heráldica o histórica”, “así como los motivos mitológicos que podrían responder también a una fantasía, a un gusto por lo clásico no extraño en ciertos ambientes culturales”

El siglo XVIII podríamos clasificarlo en tres periodos:

- Primer tercio de siglo XVIII: las pinturas que aun conservamos son principalmente geométricas, algunas con esgrafiados o materiales fingidos.
- A partir de mediados de siglo: predomina el diseño arquitectónico.
- El último tercio: continúa el diseño arquitectónico pero aparecen rocallas así como otros motivos y composiciones figurativas.


Toda esta información procede del artículo realizado por Rosario Camacho Martínez en “Málaga Pintada. La arquitectura barroca como soporte de una nueva imagen”

jueves, 26 de diciembre de 2013

El color de Málaga, paso a paso

Transferencia. La UMA desarrolla un proyecto, dirigido por Eduardo Asenjo, para crear itinerarios que recorran los edificios de Málaga que contienen pinturas restauradas en las fachadas



MÁLAGA tiene un centenar de viviendas de los siglos XVII y XVIII que todavía conservan pinturas en las fachadas. Una treintena de ellas han sido restauradas y los murales que reproducen columnas, pilastras y otros ornamentos propios de la arquitectura han salido a la luz. La mayoría, sin embargo, todavía siguen ocultas. 

Estas pinturas han dormido bajo la cal durante cerca de dos siglos. Una singular alianza entre la moda y la higiene, que aconsejaba encalar las casas durante las epidemias que atacaron la ciudad en el siglo XIX, provocaron su desaparición. Contra todo pronóstico fue el deterioro social y urbanístico de los años 80 el que sacó del olvido este patrimonio. El abandono del centro histórico y de los barrios de El Perchel y la Trinidad favoreció que la cal de las fachadas de esas viviendas ya sin mantenimiento se abombara y cayera, apareciendo para sorpresa general trozos de las pinturas. La catedrática de Historia del Arte y actual profesora honoraria de la Universidad de Málaga, Rosario Camacho, comenzó a estudiar esos murales. 

Entre 1996 y 2003 llevó a cabo dos proyectos de investigación que permitieron catalogar, inventariar e investigar esos lenguajes decorativos. Eduardo Asenjo, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Málaga formado en el grupo de Rosario Camacho, recuerda que los primeros trabajos se realizaron a partir de testigos tomados de aquellas fachadas, sin tener una visión global de una pintura o de lo que quedara de ella. 

Asenjo pone el acento en el estudio del color del centro histórico que hizo el Ayuntamiento en 1999, porque a partir de ese momento comenzó la rehabilitación de las fachadas y creció el interés por recuperar los murales del barroco. Por primera vez asomaba a la superficie una ciudad que no era blanca como podría pensarse de un enclave del sur mediterráneo, sino una urbe en la que predominaban el rojo de almagra, el amarillo de ocre, el blanco de estuco o, ya en el último tercio del siglo XVII, las tonalidades grises o marrones. La técnica consistía en realizar incisiones en la pared cuando el revoque aún estaba húmedo. De ese modo se perfilaban figuras geométricas, cajones de mampostería con o sin decoración, pilastras o volutas entre otros múltiples elementos que después se coloreaban con cal pigmentada. 

Eduardo Asenjo recuerda que ese era un "lenguaje común" de la época, que se daba en Málaga y Sevilla, pero también en Barcelona, Roma o Génova. Era una manera barata y efectista de decorar los edificios que se utilizó tanto en las casas tradicionales, como las vinculadas a las clases altas y a la Iglesia. Sin embargo, en pocas ciudades se han podido recuperar tantos murales como en Málaga. Los más antiguos se encuentran junto al Museo Thyssen en la fachada de la calle Mártires donde tiene parte de sus oficinas, la fachada del Museo Revello de Toro (casa taller del imaginero Pedro de Mena) y las viviendas adyacentes al Museo Picasso. También son significativas las pinturas de las iglesias de San Juan, San Felipe Neri, Santiago, los Mártires, el Sagrario o el convento de Santo Domingo. 

Eduardo Asenjo, ahora ya como investigador principal, pero con el apoyo de la catedrática Rosario Camacho y la experta de la Universidad de Córdoba Belén Calderón, quiere concluir el trabajo que la universidad inició a mediados de los 90 con un proyecto orientado a la difusión y divulgación de estas arquitecturas pintadas. El Ministerio de Economía y Competitividad aprobó en 2012 un proyecto que por un lado contempla elaborar materiales didácticos específicos para niños, adolescentes y adultos para hacer ver a la sociedad el valor de ese legado y, por otra parte, incluye la creación de itinerarios que permitan conocer, recorrer y reconocer las viviendas del centro histórico adornadas con murales. 

La pretensión de Asenjo, que necesita para esta iniciativa el apoyo de las administraciones y especialmente del Ayuntamiento de Málaga, es dar una visión general de ese patrimonio con una serie de itinerarios "bien armados, que no consistan en simples flechas y carteles, sino que por un lado hagan que comprensiblesu valor para el público general y, por otro, también tenga en cuenta aspectos como el comercio, la artesanía o la gastronomía para que sea un elemento orientado a la creación de valor ". El proyecto "culmina la investigación que inició Rosario Camacho", subraya el investigador que también pone de relieve su relevancia como ejemplo de "transferencia de conocimiento desde la universidad a la sociedad".


Noticia y fotografía procedente del periódico "Málaga Hoy". 26/12/2013.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La puerta invisible al Barroco

La calle Hinestrosa, en pleno centro histórico, es un testimonio vivo del urbanismo del siglo XVIII en Málaga, y también un muestrario de cómo se ha asumido en la ciudad su conservación


Liarse a buscar las huellas del Barroco en una ciudad que convierte la casa taller de Pedro de Mena (el único edificio del siglo XVII que queda en pie) en el Museo Revello de Toro no deja de tener algo de cínico. La Málaga anterior al siglo XIX es una ciudad invisible, por no decir extinta. Aunque aún laten enclaves en los que el Barroco más tardío, ya racionalista, el del siglo XVIII, persiste de manera discreta, a modo casi de una resistencia a la que nadie presta atención. Una calle tan invisible como la llamada Hinestrosa, entre Madre de Dios y Frailes (en cuya esquina se sitúa la Casa Hermandad de la Cofradía de Gitanos), encierra en su breve tramo una historia sorprendentemente detallada de la Málaga del siglo XVIII, la diezmada por la hambruna y el tabardillo, la todavía contada entre las más peligrosas de Europa por su índice de criminalidad, la que se resistía a la Ilustración pero era capaz de fundar la Escuela Náutica de San Telmo, la que sobrevivía a duras penas gracias a su condición portuaria, la que entonaba los primeros cantes, la que se preparaba para sufrir a vuelta del siglo los desmanes absolutistas, la que hizo del Perchel un arrabal inmenso al que convenía no entrar. La calle Hinestrosa es un libro abierto de este tiempo. Y lo es gracias a sus casas de la época. En algunas de ellas la señal resulta inconfundible: portales y ventanas aparecen hermosamente rematadas con pinturas murales, con sus motivos geométricos y silvestres, como puertas a otras casas imaginarias. Muy cerquita, la iglesia de San Felipe Neri demuestra que este recurso no se empleaba únicamente para realzar edificios de escaso renombre: de hecho, el 90% de las casas malagueñas del siglo XVIII presentaban decoraciones similares. Pero, al mismo tiempo, la calle Hinestrosa ofrece puntual información sobre el modo en que este legado histórico se ha conservado en Málaga, con sus luces y sombras, con lo que ya se ha logrado y lo (mucho) que queda por hacer. 


Ciertamente responde la vía a la categoría invisible: por aquí no pasa nadie. Si se entra desde Madre de Dios, la impresión es que el tiempo se ha quedado congelado. Lo que se percibe de la calle Frailes al fondo es un perfil de ruina. El suelo, reservado exclusivamente a los peatones, está sucio casi cualquier mañana que uno se asoma a la callejuela (los perros hacen su trabajo con la impunidad de sus amos). En la misma vía hay dos establecimientos hoteleros con encanto, la Casa de las Mercedes en el número 18 y el Riad Andaluz en el 24. En ambos buzones aparece un número de teléfono al que el interesado puede llamar en caso de que nadie responda al timbre. En el portal del número 25 aparece una placa con el lemaMálaga Estates. Contemporary Properties in Historic Málaga. En cuanto a los edificios, si es cierto (que lo es) que todas las casas que hubo en esta calle tenían pinturas murales, la progresión en cuanto a su conservación no puede ser más dispar: hay casas espléndidamente reformadas, otras cuya rehabilitación parece haberse quedado en punto muerto y otras sometidas al ejercicio implacable de la ruina. También hay edificios de nueva construcción: en algunos casos, la arquitectura respeta el peso de la Historia con discreción y afinidad; en otros, las fachadas asépticas, los cierres metálicos y los tonos grises parecen jugar en contra del conjunto. 


Un ejemplo de rehabilitación satisfactoria es la que luce el número 10. Se trata de un proyecto de los arquitectos Rafael de Lacour y Alberto Santoyo culminado en junio de 2008. El informe de la intervención recuerda que la edificación "posee la peculiaridad de formar parte del único conjunto de viviendas seriadas construidas en el siglo XVIII que se han conservado hasta nuestros días en Málaga". El espacio que comprende la actual calle Hinestrosa "formaba parte de una parte del desamortizado convento de la orden de la Merced que Tomás Berry vendió en 1781", por lo que "se inserta en una operación racionalista de la segunda mitad del siglo XVIII de valor tipológico, constructivo y urbano". En virtud de la reforma se emprendió una rehabilitación integral del inmueble, en la que según el informe se cuidaron tres aspectos fundamentales: la acomodación de un programa mayor de viviendas al sistema de crujías existente, la recuperación desde el punto de vista constructivo de los sistemas y elementos originales emple

ados y la propia restauración de las pinturas murales, con su cromatismo sintético de marrones y negros. 


Un caso bien distinto es del número 22. Aquí las viejas pinturas murales también han salido a la luz, pero resulta difícil verlas ya que la fachada se encuentra cubierta con unos andamios. La rehabilitación se quedó aquí a medias, como esperando un reemplazo. Y el caso no es desde luego único en el centro histórico de Málaga. Fuentes de la Gerencia de Urbanismo consultadas por este periódico recordaron que la Ordenanza de Conservación e Inspección Técnica de las Edificaciones (ITE) de la ciudad, aprobada en 2006, contemplaba la obligación de los propietarios de edificios protegidos o construidos antes de 1907 de realizar las inspecciones antes del 31 de diciembre de 2008. En el caso de que los edificios necesitaran reformas, éstas debían estar terminadas en el plazo de un año. Pero las mismas fuentes señalaron que "a menudo las obras de restauración exceden la mera conservación", con lo que los plazos inevitablemente se vulneran, "aunque en todo momento exigimos que al menos edificios como los de la calle Hinestrosa tengan la protección necesaria". Con las epidemias de cólera del siglo XIX y de peste en el XX todo se cubrió de cal. El olvido hizo el resto. Es el sino de las ciudades invisibles.

Información obtenida del periódico Málaga Hoy del 29/11/2013. Las fotos también proceden del mismo periódico.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Un convento por descubrir.

Hoy hablaremos de una de las joyas que nos quedan de finales del siglo XVI. Se trata del Convento de los Ángeles.



 
Estamos ante uno de los 11 conventos masculinos franciscanos que tuvo la provincia de Málaga, amén de 5 de la rama femenina y sin contar a la rama capuchinera.


El Convento está relacionado con los Torres, los cuales poseían el título de Conde de Miraflores, que fueron una familia muy importante en la promoción artística de signo eclesiástico privado del renacimiento en Málaga. Esta familia ya estaba ligada con los franciscanos, de tal forma que en el Convento de San Luís el Real ya tenían capilla de enterramiento. Luego pasaron posteriormente a la Catedral y de aquí a extramuros de la ciudad en unos terrenos propios cerca del actual barrio de Miraflores,  donde construyeron el Convento de los Ángeles. Los Torres tenían cierta vinculación con esta advocación, por lo que no consideramos descabellados que la Virgen de los Ángeles que hoy cobija sus bóvedas esté relacionada con esta familia (no lo afirmo al no tener alguna investigación por escrito de la misma, pero teniendo en cuenta que esta Virgen pasó por los templos anteriormente mencionados, no creo que quepa duda de ello). Las obras comenzaron en 1575 y se bendijo el 2 de Agosto de 1585, festividad de su advocación. Dentro del Convento, los Torres tendría una habitación apartada para uso particular.

El lugar no fue al azar, sino que los Condes eligieron ese lugar debido a que la tradición popular aseguraba que era allí donde fueron enterrados los patrones de la ciudad, San Ciriaco y Santa Paula. Por esta razón, el convento se convirtió en zona tremendamente concurrida por los peregrinos. Por lo que los franciscanos ampliaron la hospedería. También fue lugar de campo de desafía y escenarios de duelos y contiendas para la nobleza del siglo XVII.

Tras la desamortización en el año 1837, pasando por múltiples usos hasta llegar al actual, residencia de ancianos.

La Iglesia es de una sola nave con Capilla Mayor elevada de planta cuadrada con casquetes semiesféricos sobre pechinas. El techo de la nave posee una armadura de madera con tirantes.

Aun lado dejaremos la escultura que recientemente fue restaurada, así como comentarios al retablo, ya que quedará un artículo demasiado largo.

En cuanto al conjunto pictórico debemos de distinguir dos fases. La primera a las décadas centrales del siglo XVII correspondiente a la bóveda y pechinas, y la segunda toda el entorno del retablo correspondiente a la segunda mitad del siglo XVII y principios del XVIII.

A la hora de decantarse por la ornamentación, estos decidieron simular yesería. En la bóveda encontramos un “anillo de celdas poligonales con triglifos en los ejes principales que sirve de arranque a un arquitrabe moldurado con entrantes y salientes que crean juegos de profundidad. Desde ahí, la superficie semiesférica se ve invadida por una deslumbrante sucesión de roleos, filacterias, cintas papeles y pergaminos con rebordes recortados con delicados tallos y floraciones de acanto entre cuyos vástagos, volutas y enroscadas foliaciones se sitúan graciosos ángeles niños, más bien puttis, que juguetean con las hojas y cartílagos o bien tocan instrumentos musicales. La ornamentación se somete […] a un carácter radial que nace de la cartela ovalada central en la que figura la paloma del Espíritu Santo rodeada de cabeza de querubines entre cabujones de joyería que simulan incrustaciones de piedras preciosas.”

Las pechinas continúan simulando la decoración del estucado. Aparecen unos niños que sujetan unos tondos que muestras los cuatro pontífices franciscanos. En todos ellos aparece el nombre, el año de su elección, así como la tiara y las llaves.

Tras esta decoración, se comenzó a los años con las que hay por encima del retablo. Esta difiere estilísticamente de la cúpula puesto que en las anteriores se aprecia cierto manierismo, mientras que en la segunda fase es plenamente barroco.

En la segunda fase, el espacio entre el retablo y la cúpula  se resolvió con un “friso idéntico al anillo de la cúpula que hace las veces de basamento para una estructuras, a modo de triple portada, cuyo cuerpo central adquiere mayores proporciones en atención a su importancia jerárquica. Su morfología, inspirada en frontispicios librescos, implica una variante convenientemente barroquizante del esquema seguido en el retablo-tabernáculo inferior, al encastrar un espacio rectangular intermedio entre columnillas corintias de fuste liso y retalladas en el primer tercio de la caña con mascarones de seres quiméricos de inequívoca evocación grutesca. Cierra la composición un movido arquitrabe quebrado y moldurado, interrumpido por cartelas de hojarasca carnosa para los rótulos identificativos de los asuntos representados. Entre ellas nacen medios frontones alabeados, ribeteados con roleos, que convergen en airosos pedestales adornados con penachos de acanto sobre los que aparecen las Virtudes Teologales (estando la Fe coronando la composición y dejando la Esperanza y la Caridad bajo ella) y sendos ángeles con los atributos de la Pasión en los salientes de la portada principal. Turgentes floraciones de acanto salvan el desnivel y el espacio libre entre las arquitecturas y el medio punto del testero, incluyéndose también niños puttis.”

Los tres cuadros de caballete que están incluidos son los de San Francisco, San Buenaventura y Santa Clara. Estos torpes cuadros de caballete y los de las pechinas contractan con la calidad de las pinturas murales.

Decir que existen algunas catas hechas a la Iglesia y revelan que los muros blancos ocultan más pinturas murales.


La información está sacada del Boletín de Arte Nº 19, del artículo: “Lo fingido verdadero: La decoración mural del antiguo Convento de los Ángeles y el ilusionismo arquitectónico y figurativo”. Las fotos proceden de La Opinión de Málaga, salvo la mía que está sellada y hecha por móvil.