miércoles, 6 de abril de 2011

Charla sobre pinturas murales

El día 7 de Abril se realizará una charla sobre las pinturas murales del “Barrio Alto”. Esta charla se producirá en el Museo del Vidrio y Cristal de Málaga (Museo que recomiendo visitar), situado justo al frente de la Iglesia de San Felipe Neri.


Será realizada por Estrella Arco Von Haartman y Joaquín Gallego Martín. La hora de la charla será a las 20:00 h.


Para más información visiten su página Web del Museo del Vidrio


http://www.museovidrioycristalmalaga.com/index.html

sábado, 26 de marzo de 2011

Palacio de Valdeflores


Hoy hablaremos de las pinturas del techo del Palacio de Valdeflores, situado en calle Carretería. Este edificio al ser ocupada por el Servicio Provincial de la Mujer tiene ciertas limitaciones de seguridad. Desde aquí agradecer que nos permitieran hacer las fotos para darlas a conocer.


Este edificio tiene su origen a finales del siglo XVIII. Originariamente perteneció a los marqueses de Valdeflores, pero no como palacio sino como posada con caballerizas y otros servicios de hostelería. En 1895 es heredado por la condesa de Albarede que lo reforma hasta convertirlo en el palacio actual. Posteriormente ha tenido varios usos, como por ejemplo cárcel durante la Guerra Civil.


En cuanto a las pinturas murales. Este edificio posee pinturas murales en su fachada principal, aunque solo son visibles en la primera planta, en la parte izquierda. Es la que podemos ver arquitectura fingida. Deseamos desde aquí poder ver pronto este edificio con su fachada mostrando su cara original.


Ya en su interior, también en la primera planta, nos encontramos con un comedor, hoy biblioteca. Esta sala se encuentra decorado en su parte superior con molduras y con dos pinturas al óleo y varios platos de porcelana pintados por José Fernández de Alvarado.


Ahora que está de moda la pintura del siglo XIX, decir que José Fernández (Málaga 1875 - Huelva 1935) fue un pintor malagueño discípulo de Nuñoz Degrain. Ganó la cátedra de dibujo en el Instituto de Segunda Enseñanza de Huelva y en cuya ciudad fundó el Museo Provincial de Pintura.








sábado, 4 de diciembre de 2010

Siglo XIX en Calle Granada, 33


Continuando con las pinturas de interior del siglo XIX, hoy hablaremos de las que se sitúan en las zonas comunes de la vivienda.

En las viviendas del siglo XIX se solían decorar las zonas comunes con columnas, verjas, escayola o pinturas murales entre otros elementos decorativos. En nuestro caso hablaremos de las pinturas murales, que tenían la función de imitar elementos decorativos o lujosos. La calidad era variable y solían realizarse al temple.

He podido acceder a otro edificio. Este se trata del situado en Calle Granada, 33, que está considerado como uno de los mejores ejemplos existentes en nuestra ciudad. Las paredes se encuentran pintadas imitando el mármol enmarcado por bandas amarillas. Las pinturas más importantes se encuentran en la bóveda de las escaleras, en las que se simulan nervios que parten de un plafón vegetal central, con elementos en sienas y sombras tostados en los que se dibujan follajes, todo esto enmarcado en cenefas grescas. También debemos de destacar las pinturas de las escaleras que imitan un zócalo de piedra con placas rehundidas de mármol además de otras grandes placas en la pared delimitadas por molduras. Estas pinturas, aunque algo deterioradas, serán restauradas dentro de poco, como así se ha hecho con la fachada.

En este edificio hemos podido observar de que se han realizado catas y que tras ellas se puede ver una decoración pictórica anterior a la actual.

Otras pinturas a destacar y recientemente desaparecidas son las de Calle Ollería 29 (que hoy comparte número con el edificio 27). Estas pinturas, al parecer, imitaban la decoración en relieve mediante un efecto ilusionista.

Y otro edificio a destacar y al cual no pude acceder fue en la de Calle San Juan, 42. Se trata de pinturas al temple a base de sienas y sobras tostadas. Se podría definir como neomudéjar renacentistas puesto que combina máscaras sacando la lengua (grutescos) y candelieri con elementos musulmanes.

Todas las fotos pertenecen al edificio de Calle Granada, 33, y la información procede del artículo: La decoración de los espacios comunes de las viviendas plurifamiliares burguesas, y de libro: La vivienda malagueña del siglo XIX. Arquitectura y sociedad, cuyo autor es Francisco García Gómez.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Pinturas de interior en el siglo XIX


Aunque nos salgamos un poco del tema, las pinturas de interior también me parecen algo interesante que comentar y que debemos de conservar en nuestra ciudad. Hoy hablaremos de las punturas murales del interior de las viviendas de la burguesía del siglo XIX. De este tema hablaremos en más ocasiones y dependerá de las posibilidades de acceso o no a esas viviendas.

En el siglo XIX las paredes y los techo podían ser decoradas con pinturas, generalmente al temple. Por desgracia muchas de estas pinturas o han desaparecido por reformas o por el paso del tiempo, o son difíciles de ver debido a su carácter privado.

En el caso de las paredes, las más llamativas se encuentran en el antiguo palacio de los Heredia en la Hacienda de San José en el denominada “Salón Pompeyano” y también hay que destacar las del Templete Dórico de la Finca de la Concepción.

En cuanto a los techos, las familias más adineradas acudían a artistas locales. Normalmente solían ser al temple o lienzos colocados en los techos y no frescos. La temática más usada fueron las alegorías y mitologías o motivos decorativos (geométrico, figurativo o vegetales). Entre las más importantes está la pintura de la Casa del Paseo de la Farola Nº 12, que hoy ocupa la sede de la Jefatura de Costas. Esta vivienda fue restaurada en 1993. Actualmente la sede se encuentra algo deteriorada y las lluvias han calado y amenazan la pintura. Posee pinturas tanto en la entrada, que esta es muy sencilla, y las de una gran habitación que se encuentra en la planta superior.

Esta pintura se encuentra rodeada por una moldura fingida, con placas con decoración de cartelas, fino follaje, ovas y máscaras, que enmarcan un gran óvalo inscrito en un rectángulo central, un denso celaje ocupado casi en su totalidad por nubes semi-tormentosas.


Esta pintura se puede equiparar perfectamente a las mejores muestras de decoración decimonónica, no solo a nivel local, sino también a nivel nacional. Además su valor se multiplica por ser uno de los pocos ejemplos que nos quedan en la ciudad.

Toda la información la he podido sacar del libro La vivienda malagueña del siglo XIX. Arquitectura y sociedad escrito por Francisco García Gómez.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Antigua joyería- relojería Ghiara


En la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX hubo una práctica muy común de decorar las tiendas con pinturas. Fue una práctica muy extendida en Europa que también se produjo en Málaga. Las obras solían ser ornamentales pero también podían ser alegorías o simbólicas.


El objetivo de las mismas era que el cliente se viera fascinado por las pinturas, lo cual facilitaría la compra. También tenía un papel propagandístico por lo que los comerciantes solían acudir a artistas reconocidos de la ciudad.


Ejemplos de locales pintados hubo bastantes, entre ellos podríamos nombrar: la Alegoría de la Farmacia pintados por José Moreno Carbonero para la Farmacia Mata en calle Larios, las pinturas del Café Universal realizadas por Ferrandiz y que se situaba en Calle Granada o las de la Cervecería Mediterráneo (Foto en blanco y negro perteneciente al archivo de Díaz de Escovar).


El único ejemplo que nos queda se encuentra en la antigua joyería-relojería Ghiara, actualmente Boutique Charo. Esta joyería fue una de las más importantes de entre siglos, hasta el punto de que la propia Reina Victoria Eugenia compró allí en su visita en 1926. Perteneció a la familia Ghiara que vivía en el mismo edificio. Posteriormente el local fue la confitería La Española y en 1999 se abrió el establecimiento actual.


El local prácticamente ha permanecido intacto. El exterior tiene placas de mármol gris veteado, que fueron traídos desde Italia por Ghiara, y posee en la parte interior un zócalo de piedra clara moldurada.


Originalmente el local contaba con cuatro lienzos, dos de ellos se sustrajeron hace unos años. Uno de ellos era una mujer a la moda decimonónica con sombrilla atribuido a Denis Belgrano y el otro era un Putto jugando con mariposas de calidad mediocre de José Nogales Sevilla. Los que nos quedan son lienzos de gran importancia por su tamaño, su gran calidad y su alegoría realizados ambos por José Ponce, aunque uno de ellos la firma suscita ciertas dudas.


Los cuadros tienen algo en común, que son unos círculos que podían retirarse y les permitía al propietario ver a la clientela desde arriba. Podría decirse que era un anticipo a las cámaras de video vigilancia y que el propietario era una persona muy desconfiada.


El cuadro paralelo a calle Santa Lucía posee un conjunto de amorcillos, sin alas, que se encuentran jugando con relojes. Los relojes eran un emblema de la joyería-relojería. Aparecen muchos relojes de bolsillos muy del gusto de la época y se produce una mezcla entre lo clásico, con los amorcitos, y los relojes de bolsillos, del gusto de la burguesía de la época. Se puede hacer una alusión al progreso entre lo clásico y lo moderno.


En el segundo cuadro y paralelo a calle Granada podemos ver unas palomas tirando de una carroza, a su alrededor revolotean unas golondrinas. En la carroza nos encontramos a la Fama soplando una larga tuba y un amorcillo portando flores, otro amorcillo se esconde entre los paños que cuelgan de las ruedas. Al lado de la Fama nos encontramos con un busto de perfil portando una corona de laurel. Este busto es el propio Miguel de Cervantes, lo que hace distorsionar la interpretación de los cuadros con la joyería-relojería. Posiblemente se deba a un conjunto de celebraciones que se produjeron entre los días 7 y 9 de Mayo de 1905 a Cervantes, en el que en uno de los actos se coronó un busto de Cervantes, y a que el dueño de la joyería de ese momento era un gran amante de Cervantes.


No he podido hacer fotografías de los cuadros debido a que las dependientas no quisieron, supongo que también para evitar que lo conozca mucha gente y que roben los que quedan.


Toda la información procede del artículo escrito por Francisco García Gómez llamado Alegoría para un joyero del XIX. Las pinturas de los techos de la antigua joyería-relojería Ghiara en Málaga.

martes, 12 de octubre de 2010

Ralentización de los artículos

Después de un mes sin subir ningún artículo quisiera disculparme. He comenzado una nueva etapa de mi vida realizando la Beca Erasmus por un año en el extranjero. Tengo algunos artículos preparados y tengo alguna información, pero debido a que ahora mismo no estoy en Málaga me es imposible hacer fotos y recorrerme el Centro Histórico, de todos modos me fui preparado y pude visitar muchos lugares antes de irme para hacer artículos curiosos y con buenas fuentes de información que espero que os gusten. Los artículos deberé de subirlas más esporádicamente por todos estos motivos.


También os comento que me he adherido al manifiesto contra la destrucción de Hoyo Espartero. Os animo a que firméis ese manifiesto.


Un Saludo